Las juntas son los puntos débiles del alicatado
Por eso es fundamental ser cuidadoso a la hora de sellarlas correctamente. En este artículo aprenderás cómo rejuntar las baldosas y en qué debes fijarte. Con los consejos de un profesional, no es nada complicado. ¡Incluso puede que el trabajo te resulte divertido!
Elige el material adecuado para tus baldosas
Antes de empezar a rejuntar, es importante planificar. Primero debes elegir el material de junta adecuado. Esta elección depende del tipo de baldosa que tengas. La masa para juntas o el mortero para juntas debe armonizar con el color de las baldosas y adaptarse al material y sus características.
¿Qué significa esto en la práctica? Para los mosaicos, hay muchas opciones. El mortero para juntas tradicional también es una excelente elección. La ventaja de este material es que es más duro que las mezclas blandas utilizadas en interiores. Un mortero de buena calidad no deja pasar el agua y, por tanto, también es resistente a las heladas.
Una advertencia importante: las baldosas de piedra natural deben rejuntarse solo con morteros sin polvo de cuarzo. Existen incluso morteros especiales para piedra natural. En el caso de baldosas esmaltadas, pintadas o delicadas, también se recomienda precaución. En esos casos, un adhesivo para baldosas con un alto contenido en resinas sintéticas puede ser la mejor opción. Lo ideal es leer las indicaciones del envase para comprobar con qué tipo de material es compatible la masa para juntas, o bien pedir asesoramiento profesional.
Prepara el suelo o la pared – limpia bien las baldosas
Antes de empezar a rejuntar, la superficie debe estar limpia y libre de residuos. Aspira o friega bien la zona, eliminando restos sueltos de mortero, silicona o adhesivo viejo.
Un raspador de juntas es la herramienta ideal para esta tarea. Después de limpiar las juntas, vuelve a pasar un paño para eliminar el polvo y los restos. Si la superficie queda húmeda, deja que se seque completamente.
Si tus baldosas no están esmaltadas, ya estarán listas para el rejuntado. En el caso de las baldosas esmaltadas, los profesionales aplican una imprimación de adherencia, que mejora la fijación de la masa sobre la superficie lisa.
Prepara el material y las herramientas necesarias
Vas a necesitar:
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Masa o mortero para juntas
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Cubo para mezclar el material
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Varilla mezcladora o taladro con batidor
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Raspador de juntas
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Espátula o llana de goma
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Esponja de limpieza
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Llana de esponja (o llana de juntas)
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Silicona
Prepara el material: mezcla la masa para juntas
Con las baldosas ya preparadas, toca preparar la masa de rejuntado.
Mezcla la masa siguiendo las indicaciones del envase. Lo más práctico es usar un cubo y un taladro con batidor para obtener una mezcla homogénea.
Asegúrate de preparar solo la cantidad que puedas aplicar en unos veinte minutos, para evitar que se endurezca antes de tiempo.
Ten en cuenta: para los suelos, la masa puede ser un poco más fluida; para las paredes, debe ser más densa para que no gotee de la espátula. Como ves, ¡la gravedad también cuenta en este trabajo!
Rejunta con cuidado – cómo aplicar el material
Ya puedes aplicar el mortero.
Para las baldosas del suelo, utiliza una llana de goma o rastrillo; para las baldosas de pared, una llana lisa es lo más común. Ambas permiten extender la masa sobre una superficie amplia.
Aplica la masa en diagonal respecto a las juntas, de forma que penetre bien y quede uniforme.
Luego, deja que el mortero se seque ligeramente.
Lavado y limpieza – así se hace correctamente
Observa el mortero: cuando está húmedo, tiene un brillo característico. Cuando ese brillo desaparece y la superficie se ve mate, llega el momento de la siguiente fase: la limpieza con esponja (también conocida como “lavado”).
Usa una esponja para baldosas y pásala suavemente por la superficie para retirar el exceso de material. No frotes con demasiada fuerza, o podrías vaciar las juntas recién hechas.
Si queda un ligero velo grisáceo sobre las baldosas, no te preocupes, es normal. Se elimina fácilmente con un paño húmedo. Hazlo con cuidado, porque una vez que el mortero se endurece por completo, es muy difícil quitarlo.
Crea las juntas de dilatación
No olvides el último paso: hacer las juntas de dilatación.
¿Por qué son importantes? Porque en la superficie alicatada se generan tensiones, especialmente en los puntos de contacto con el suelo o las paredes. Estas juntas deben poder expandirse ligeramente para absorber esos movimientos. Si no lo haces, con el tiempo pueden aparecer grietas.
¿Cómo hacerlo? Utiliza silicona.
Rellena con silicona los ángulos y bordes que limitan con el suelo, y elimina el exceso con una pequeña espátula.
Conclusión
Rejuntar las baldosas no es tan difícil como muchos piensan. Es un trabajo mucho más fácil que retirar o colocar baldosas nuevas.
Solo hay que seguir los pasos y usar la masa adecuada. No tiene ningún misterio.
En una tienda especializada pueden asesorarte sobre qué tipo de mortero o material utilizar.
Después, solo tienes que seguir las instrucciones.
Si las baldosas las coloca un profesional, normalmente también se encargará del rejuntado. Pero si quieres renovar las juntas por tu cuenta, puede ser un proyecto sencillo y muy satisfactorio para hacer tú mismo.